viernes, 24 de febrero de 2017

Era del Origen

Era del Origen
Al principio solamente existía el Vacío y Ath, incompatibles entre sí. El Vacío era amplio, infinito, mientras que Ath era diminuto e insignificante, con lo que el Vacío intentó tragárselo, uniéndose en uno. El Vacío suele recibir el nombre de Siosei de manos de los elfos, mientras que los huma le dan el nombre de Drejes. Ath, por su parte, es la esencia de la existencia y el nombre que recibe suele ser el mismo en cualquier registro. Tras su unión apareció el Caos y la Esperanza entre muchos otros Hijos que se expandieron formando el universo, en un lugar donde nada tenía aún propósito alguno. La Esperanza reinó sobre el Caos y le convenció para adquirir un nombre por fin: Dinassa, el Caos.
Dinassa, representada por los fieles como una mujer a pesar de no conocer su apariencia al ser su existencia algo superior al entendimiento mortal, puso nombre a la Esperanza, bautizándola como Oaso, representado como un hombre aún sin conocer su esencia.
Dinassa y Oaso son los “Dioses de la Creación” o “Dioses Antiguos”, gracias a quienes el mundo fue creado como concepto y sustancia. Dinassa creó el frío y Oaso el calor para remediarlo y respondiendo su cómplice con la creación de Nux, el núcleo, inestable y peligroso. La Esperanza entonces tomó la energía de Nux y la dividió en cuatro planos aislados entre sí. Sin embargo, Dinassa permitió el flujo de la energía entre ellos, volviendo a existir el desorden, a lo que Oaso reaccionó desviando ese poder hacia la materia y su manutención, creando así Osartaria, Zeelacius, Nubaton y Speru como la tierra principal de cada plano del mundo.
Dinassa entonces engendró a los Aleic, quienes fueron asignados a Osartaria por Oaso. El Caos entonces entró en furia y dio libertad y poder a los Aleic para viajar y modificar cada uno de los planos del mundo. Les dotó del poder de la creación, creando a los primeros “Dioses Verdaderos” para quitar poder a Oaso.
Los Aleic creados fueron 5: Eohani, Fiameli, Ryrnon, Syatra y Adrafilo según el panteón huma, aunque otras razas les atribuyen nombres diferentes.
Entes nacidos por voluntad de Dinassa, pero completamente independientes de ésta, por lo que no estaban limitados bajo su control. Así, los 5 entes divinos se desarrollaron e investigaron los 4 planos del mundo. Pronto se dieron cuenta de su poder, pues al recorrer la tierra, ésta iba siendo modificada por su mera influencia: tras Eohani comenzaba a existir el aire y este aire se movía en suaves brisas y fuertes vendavales; bajo Fiameli comenzaba a brotar agua y sobre ella se creaban nubes que iniciaban tormentas; Ryrnon provocaba terremotos a su paso y, gracias a ello, se creaban montañas, grietas y desfiladeros sobre la perfecta superficie lisa inicial; Syatra viajó por todos los lugares, dejando su luz en ellos, pero al ver que no permanecía allí por siempre, enfocó todo hacia Nux, fuente de la energía, que se convirtió en una estrella, iluminando el mundo. Por último, Adrafilo prendía fuego a la tierra pero también congelaba el agua, magnificando el frío y el calor creados por Dinassa y Oaso. Todos estos elementos acababan interactuando entre sí, estableciendo un equilibrio en el mundo. Así moldearon el mundo, sin haber sido deseado en un principio.
Los Aleic también se percataron de que trabajando juntos podían llegar aún más lejos y así crearon a los Cienin y les dotaron de un poder casi equivalente al suyo. Sin embargo, en ese momento Oaso actuó creando el tiempo y ordenando los sucesos. Los Cienin crearon la vida, dependiente del tiempo, y Dinassa le proporcionó la capacidad de cambiar, contrariando a Oaso, quien encomendó la supervisión de los cambios a los Aleic.
Syatra fue el primero en tomar una decisión, pues deseaba que su luz fuese aprovechada por su creación. Así se crearon las plantas en la tierra y las algas en el agua, comenzaron a existir bosques y la variedad de especies fue aumentando. Eohani llenó esos bosques de animales, de los cuales sus favoritos fueron aquellos que podían volar por el aire que ella había creado. Fiameli también llenó el mundo de animales, pero en su caso, acuáticos. Ryrnon y Adrafilo fueron los primeros en aliarse y con ello cambiaron la esencia de la tierra, creando una enorme variedad de metales, minerales y gemas. Los cuatro planos fueron transformados en cuatro planetas, visibles desde los demás, pero inalcanzables entre sí. Se podía ver cada uno de ellos desde cualquier otro, como una estrella sin fuerza en el atardecer. Sin embargo, todos estaban en el mismo lugar, aunque en planos distintos.
Fue entonces cuando los Cienin adoptaron forma y se establecieron en cada uno de los cuatro planetas. En cada uno erigieron una gran torre, de cientos de metros de alto, siendo las primeras construcciones conocidas. En Speru la torre recibió el nombre de Caer Uthar, situada en lo que hoy conocemos como Okeniyan, cerca de la frontera con Azjabakrn y aún hoy sigue en pie.
Oaso decidió confinar a cada uno de los Aleic en un plano distinto para mantener el orden ahora que se estaba avanzando demasiado rápido. Así, Eohani quedó al cargo de Speru, en lo más alto del cielo, manteniendo las corrientes de viento y purificándolo. Fiameli quedó en Zeelacius, llenándolo de océanos de aguas cristalinas. Ryrnon fue llevado a Osartaria, donde las montañas nunca dejaron de crecer. Adrafilo quedó confinado en Nubaton, quedando éste en llamas para toda la eternidad, incluso con las continuas ventiscas, pues gracias a su presencia, el fuego y el hielo coexistían. Por último, Syatra quedó como encargado de mantener la luz de Nux, su fusionó con él y dejó de existir como Aleic para dar origen a Syatrux, el sol.
Los Cienin vieron entonces cómo estaban en superioridad frente a los Aleic y se concentraron en Speru, donde tomaron a los animales como base para tomar una forma física y crear unos seres más inteligentes que los animales que les sirviesen como esclavos. Así crearon a los Ningen, inmortales, a quienes les encargaban construir capillas en honor a los Cienin y a llevarles ofrendas continuamente, entre lo que se encontraba su propia sangre. Fue entonces cuando Dinassa y Oaso se pusieron por fin de acuerdo frente a la inmensa crueldad de los Cienin y les encerraron en el plano de Nubaton, quedando a merced del cruel tiempo del lugar.
Incluso así, los Cienin respondieron rebelándose contra Adrafilo y dividiéndole en miles de partes en lo que se conoce como La Rebelión de Los Caídos. Al dividir a Adrafilo, el equilibrio de Nubaton quedó perturbado y se formaron miles de subplanos en el mismo, siendo Nubaton dividido en mil infiernos (no en vano se le considera el lugar de castigo para quien quede bajo su servicio de nuevo, pues allí será esclavizado de nuevo). Allí los Cienin continuaron con sus experimentos, alterando grotescamente todo lo que los Aleic habían creado en un inicio.
Los Ningen de Speru quedaron bajo la supervisión de Eohani, quien pidió a Dinassa que borrase sus recuerdos sobre la esclavitud. Así lo hizo entonces, pero no quedó conforme con sólo borrar los recuerdos de éstos, sino que también modificó su apariencia, creando diferentes tipos de seres inteligentes. En cada uno modificó algo, además, manteniendo su inmortalidad o arrebatándosela, haciéndoles ser más impetuosos o más analizadores, gráciles o rudos, codiciosos o generosos, sabios o ignorantes. Eohani recibió entonces a la creación con las distintas razas que habían sido alteradas por acción de Dinassa y les asignó un hogar. Las tres razas fueron los elfos, los enanos y los huma. Oaso cedió a las súplicas de Eohani y asignó a cada una un patrón diferente, siendo Eohani encargada de los elfos, Ryrnon de los enanos y Fiameli de los huma, pudiendo actuar Ryrnon y Fiameli sobre Speru sólo en lo referente a sus encargos, ya que estaban al cargo de planos diferentes.
Con la creación de las primitivas razas se da por finalizada la Era del Origen y comienza la Era de los Mitos.
*La Era del Origen termina aquí a pesar de comprender más hechos. Sin embargo, al basarse en religión o testimonio de supuestos profetas que entraron en contacto con los Cienin o los dioses la información no es demasiado fiable, y mucho menos para añadirla aquí, donde no llevaría a nada más que a discusiones innecesarias.

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